
Olvida el mobiliario que se deteriora con el tiempo o que requiere mantenimiento constante.
Lo que ves en la foto es el resultado de trabajar el acero inoxidable con un objetivo claro, conseguir un pulido espejo que sea capaz de transformar cualquier espacio, ya sea un jardín privado o el hall de una empresa.
Sabemos que cuando buscas este tipo de piezas, lo que te preocupa es que el acabado no sea uniforme o que se note la mano del taller en las esquinas, pero aquí la clave es la limpieza total.
En el sector del metal, trabajar el inoxidable a este nivel es todo un arte, requiere paciencia y una técnica de pulido que elimine cualquier rastro de soldadura.
El resultado es un banco robusto, higiénico y con un diseño que no pasa de moda.
Si estás diseñando un entorno donde la imagen y la durabilidad van de la mano y no quieres conformarte con lo de siempre, escríbenos y veremos cómo fabricar tus ideas.





