
En el mercado actual el mayor cuello de botella no es solo la capacidad de fabricación sino la disponibilidad inmediata de materia prima para evitar que vuestras líneas de montaje se detengan por falta de suministros.
En Sanla mantenemos un sistema de almacenamiento vertical de planchas de gran formato que actúa como el verdadero pulmón de nuestra producción nacional.
Esto nos permite gestionar proyectos de transformación metálica de alta exigencia con una agilidad que otros colaboradores no pueden ofrecer porque disponemos de un stock permanente y organizado de diversos espesores y calidades.
Pasamos del plano al corte láser en cuestión de horas eliminando las esperas innecesarias por pedidos de material externo.
Esta infraestructura de almacenaje inteligente que ves hoy en nuestra nave no es solo una cuestión de orden interno sino una declaración de compromiso con vuestros plazos de entrega más estrictos.
Nos gusta garantizar que cuando confiáis en nosotros para la ingeniería de diseño o el corte de vuestras piezas, siempre estemos preparados para ejecutar sin sorpresas logísticas desde la primera chapa hasta el lacado final de la última unidad producida.



