
Otra historia de éxito en camino.
No todas las encimeras son rectas. No todos los espacios son fáciles. Y no todos los proyectos admiten margen de error.
En este caso, el reto estaba claro, múltiples ángulos, cambios de dirección y una geometría muy concreta para que la pieza encajara exactamente donde debía instalarse.
Cuando hablamos de acero inoxidable y medidas milimétricas, cada unión cuenta.
Aquí es donde se nota la diferencia entre fabricar “una encimera” y fabricar la encimera que el espacio necesita.
Diseño técnico previo, mediciones rigurosas, fabricación cuidada y acabado uniforme para que la pieza no solo encaje… sino que parezca que siempre ha pertenecido a ese lugar.
Como siempre, nuestros departamentos han hecho un trabajo increíble desde el diseño hasta el acabado final.
¿Te gustaría ver cómo ha quedado instalada?



